¿Quién fue realmente Victor Frankenstein?

Steel engraving (993 x 71mm) for frontispiece ...
Steel engraving (993 x 71mm) for frontispiece to the revised edition of Frankenstein by Mary Shelley, published by Colburn and Bentley, London 1831. The novel was first published in 1818. (Photo credit: Wikipedia)

 

Hoy retorno a las páginas del blog para recordar el mito creacionista enmarcado dentro de la figura de Frankenstein; el científico creado por la inglesa Mary W Shelley. En la novela se representa la figura del hombre motivado por hacer de la ciencia un camino hacia la inmortalidad;  creando vida a partir de unos cuantos cables, electricidad y otros aparatos, y dejándola en libertad de asumir su propio devenir y sus responsabilidades como ser vivo.

La historia de suspenso revela la mala suerte del científico quien con el poder de la manipulación de la materia y su conocimiento, haría que su invención se viera tranformada por completo de lo que resultó ser un alma noble, bondadosa y amorosa, a su contraparte: la personificación de la venganza, el odio y la maldad. El monstruo sale del laboratorio lleno de vida sin saber que debía enfrentarse a un mundo austero y cruel que lo rechazaría desde el primer momento por su espantoza fealdad.

El monstruo no piensa mal de los demás, ni siquiera se imagina que las personas puedan tener sentimientos negativos hacia nada, incluyéndole a él; y su deseo de socializar y compartir su vida con las personas es muy grande, como también lo es el rechazo y espanto que recibe de todos lo que lo conocen. Tristemente, tanta repulsión hacia su ser lo llevan a que todos sus sentimientos se pierdan para solo habitar con el del odio.

El recorrido de un sentimiento a otro se materializa dentro del proceso de rechazo y error. Su creador, Victor Frankenstein, ha dejado unas cartas en donde expresa el error y la insatisfacción que cometió en su creación las cuales son encontradas por el monstruo y desatan en su interior el odio hacia sí mismo. Un giro vilento, porque su vida ya no se basa en buscar compañía o protección sino en acabar con los demás, como él mismo lo expresa:

” Era el esclavo, no el dueño de mis impulsos, los cuales detestaba, pero a los cuales no podía desobedecer”

La novela que está dentro del género gótico, habla de un tema de la vida como es el cambio en su término más abrupto; al ver la forma en que lo bueno se puede convertir en malo no por motivación sino por no ser aceptado dentro de una sociedad que reverencia la imagen. El punto de quiebre se da en un momento en el que el miedo es el protagonista de la escena y la maldad triunfa sobre la fraternidad.

No existe duda en que según dice la neurociencia acerca de las diferentes partes del cerebro donde se fundan los pensamientos, las emociones y las pasiones humanas como el odio y el amor, el placer y el dolor, el apego y el rencor, tienen lugar en las mismas areas. Increíble pero cierto, los sentimientos más dispares y contrarios se desarrollan en las mismas partes del cerebero.

El monstruo de Shelly no tuvo la culpa de su tragedia podría decirse, pero su suerte ya estaba decidida desde el principio.

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2 comentarios

    • El deseo de Victor Frankestein era crear un ser humano basándose en sus conocimientos sobre la ciencia. Crea a un monstruo que hacia el final de la novela le pide a su creador que cree nuevamente una criatura como el, una pareja, y que se puedan ir a vivir tranquilos sin el asedio de los demás. Lo interesante del desenlace es que los hechos giran de manera radical tanto para el monstruo como para su creador

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